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miércoles, 24 de marzo de 2010

23

Querido yo futuro: Future Me

Ustedes son de dejarse notitas y recordatorios? No me refiero a listitas del supermercado, sino recordatorios de cosas que quieren hacer, ¿o lograr? ¿Tipo las resoluciones de año nuevo? Debo adelgazar, debo hacer ejercicio, debo ir a la playa, debo, debo, debo...

La verdad es que yo no, y tal vez por eso es que estoy hace rato dándole vueltas a un correo electrónico que deseo escribir; ya van varias veces que lo empiezo y no hay caso, no logro terminarlo. No me suele pasar esto, pero bueno, la razón es bastante simple, el destinatario del mail es una persona muy especial: yo.

Sí, me estoy mandando un mail a mí misma, bah, si termino de escribirlo. Descubrí un par de sitios web que ofrecen enviar un mail a mi yo-futuro: FutureMe y EmailFuture. Me gustó la idea y enseguida me puse a pensar qué me diría en digamos... cinco años, y bueh, aquí me tienen, con bloqueo de escritor.

Porque tiene que ser algo que me ponga una sonrisa en la cara, y no que me haga pensar en cosas que no logré; no vaya a ser que lo primero que diga sea: “¡mi dios, qué ilusa era en el 2010!!” Si pienso en términos concretos sobre mi futuro, aparecen miedos y expectativas, y eso asusta (valga la redundancia); de aquí a cinco años hay cosas que desearía que hubieran cambiado (como haber bajado de peso en serio), otras que espero que no hayan pasado (no quiero ser abuela en el 2015, por dios, que las nenas son chicas todavía), y algunas más que me gustaría que pasaran pero ya sé que son imposibles (por ejemplo, sacarme la lotería: debería empezar comprar números, para empezar).

La verdad, contemplar todos esos escenarios ‘y si...’ me ha agotado, así que dejé el famoso mail y me puse a escribir esta entrada.

El sitio FutureMe viene funcionando desde el año 2002 y, según la página, ya llevan 1,065,930 correos (y contando). EmailFuture da la impresión de ser un sitio más nuevo, pero tal vez solo sea que la interfase es más moderna. La idea en ambos es simple, cualquiera puede visitar el sitio y escribirse una carta a sí mismo para ser entregada en una fecha específica del futuro.


Otra cosa interesante es que en ambos se puede elegir que el mensaje sea público, aunque anónimo, y se puede acceder a los mensajes enviados por otros usuarios. Déjenme decirles que algunas de las cartas son muy interesantes, aquí abajo traduje unas pocas de mis preferidas:

Querido Yo Futuro:
¿Se terminó el mundo?
¿FUERON LOS ZOMBIES?

-escrito el 20/12/2009, a entregar el 21/12/2012-
(Si no fuera porque que no fue así, diría que esta carta la escribí yo)


Querido Yo futuro:
¡Felicitaciones! ¡Sobreviviste el fin del mundo!
Con amor, Yo Pasado

-escrito el 10/12/2009, a entregar el 01/01/2013-
(¿Hay una paranoia con el 2012 o me parece a mí?)


Querido Yo Futuro:
Tienes unas hijas hermosas. Son molestas e insoportables y lloran por las cosas más estúpidas, pero son tuyas. Ya sé que te sientes frustrada, pero te aseguro que crecerán y serán peores. Así que aguanta, y un día ellas tendrán hijos que las torturarán a su vez, y tú tendrás nietos, que serán los niños dulces que siempre quisiste tener.
Además, siempre las puedes mandar a la cama temprano.

-escrito el 25/11/2009, a entregar el 25/11/2019-
(Me sentí tan identificada con esta carta que estoy considerando mandármela; total, seguro en cinco años me habré olvidado de que la copié descaradamente)


Querido Yo Futuro:
Si todavía lo amas, díselo.
No me importa si ambos están con otras personas, tienes que decírselo.
El verdadero amor no aparece tan seguido como piensas.

-escrito el 15/05/2005, a entregar el 15/05/2011-
(Por suerte lo que tenía que decir, lo he dicho, pero me pareció una excelente forma de usar el servicio. Que el amor no aparece tan seguido como uno cree.)



Malas noticias.
Dormí con tu esposa.

-escrito el 23/02/2007, a entregar el 23/02/2011-
(Espero que el que envió esta carta sea el mismo que la reciba, sino serán malas noticias en serio)



Y ustedes, ¿se animan a mandar un mail al futuro? Por mi parte, creo que ya decidí lo que voy a hacer: me pienso escribir una carta de amor a mí misma, ¿qué mejor forma de sorprenderme, levantarme el ánimo y hacerme sonreír en cinco años?

lunes, 22 de marzo de 2010

7

Como el curry . . .

Me gusta el curry. Es un sabor penetrante, intenso, poco civilizado. Se come un poco y se siente rico, suntuoso en la lengua, pica la boca y se disfruta. Pero si es demasiado, se pone muy picante, tan picante que una desearía beber litros de agua y se promete no volver a comer curry nunca más.

Con todo, pasan los días y aparece el antojo de curry otra vez...

A veces, siento que las relaciones son como el curry: gratas, sabrosas, exuberantes. Pero a veces cambian, y se ponen demasiado escabrosas, irritantes. Entonces desearía que las cosas fueran diferentes; pero no hay caso, como con el curry, enseguida me alegro de que las cosas sean diferentes y quiero volverlas a paladear.

Extraño el curry, últimamente.

sábado, 20 de marzo de 2010

7

Bento manía


El Bentō (en japonés, 弁当 o べんとう) es una ración de comida sencilla preparada para llevar, bastante común en la cocina japonesa. Tradicionalmente el Bentō suele contener arroz, pescado o carne y una guarnición o acompañamiento, por lo general a base de vegetales. Está hecho a mano y suele ir en una bandeja o recipiente al uso, como cajas de madera.

Wikipedia




Seguro eso les parece muy aburrido, ¿no? Una caja para transportar el almuerzo a la escuela o el trabajo, ¿qué ciencia tiene? Creo que nadie se ha salvado de comer de una caja o preparar una caja para comer alguna vez... Bueno, yo pensaba lo mismo hasta que me encontré por casualidad – o serendipia – con varios sitios web dedicados exclusivamente a estas preparaciones. Ahí me di cuenta de que armar una cajita con comida sí tiene ciencia, o arte, en realidad.

Si bien las cajas Bentō –o Bento Boxes– son de origen japonés y se refieren a toda la comida para llevar, la costumbre de preparar el almuerzo a los niños pequeños de forma simpática se está extendiendo hacia el occidente – mire si los estadounidenses no se iban a contagiar. Las cajas bentō ya de por sí son bonitas, con formas y colores atractivos para los niños, pero la gracia, y el arte, está en la forma de preparar la comida, como se ve en las fotos:



Me pregunto si mis hijas comerían vegetales verdes si los preparara de esa manera; seguramente las pequeñas desagradecidas desarmarían toda mi composición para terminarse únicamente los frankfurtes, el fiambre y la fruta... que es lo que suelen comer. ¿Serán los niños japoneses más sanos? Eso no lo sé, pero lo que sí es seguro es que las mamás japonesas tienen más tiempo que yo.












Algunos sitios sobre Bento boxes, con más ejemplos y recetas, a ver si alguien se anima a convertirse en artista:

Lian Mama Obento
On a bento frenzy
Adventures in Bentomaking
Growing fun with my 3 little angels

jueves, 18 de marzo de 2010

7

Eternal sunshine of the spotless mind

A veces me he preguntado cómo sería la vida si uno pudiera borrar parte de sus recuerdos a voluntad. Algo doloroso, como una relación fallida, o algo muy placentero, como descubrir una novela favorita al leerla nuevamente sin recordarla. Evidentemente, el director Michel Gondry y el guionista Charlie Kaufman se hicieron la misma pregunta, y, siendo cineastas, terminaron sus elucubraciones con una película extraña pero fascinante: “Eternal sunshine of the spotless mind” (Eterno resplandor de la mente inmaculada).

En esta película Clementine (Kate Winslet) borra todos sus recuerdos de Joel (Jim Carrey), su exnovio, porque siente que ya no puede con él y desea sacarlo de su corazón y de su vida definitivamente. Cuando éste descubre que Clementine no lo reconoce, decide borrar su memoria también, pero durante el proceso de limpieza se da cuenta de que no puede seguir adelante: ama demasiado a Clementine y no quiere dejarla ir. Sin embargo, ya es tarde, el proceso ya comenzó y no puede revertirse, y aunque él se resista, que lo hace, cuando despierte habrá olvidado a Clementine, como si nunca la hubiera conocido.

Ver esta película fue casi como experimentar un déjà vu, ¿quién no ha deseado olvidarse de alguna cosa particularmente desagradable o dolorosa? Cuando una relación acaba mal, desearíamos nunca haber conocido a esa persona para así no sufrir tanto. Déjà vu. Cuando me separé, lo único que deseaba era que dejara de doler, y tal vez si me hubieran ofrecido esa amnesia selectiva, hubiera dicho que sí. Menos mal que el proceso no existe, porque tomando un poco de distancia, seguramente me hubiera arrepentido como Joel. Otro déjà vu, en flash forward esta vez.

Los recuerdos, buenos o malos, felices o tristes, son nuestros, y ese pasado nos hizo lo que somos hoy. No creo que se puedan valorar los buenos momentos si no se viven los malos; no quiero ponerme cursi con eso de que no habría luz sin tinieblas, pero imagino que la cosa funciona más o menos así.

Por lo pronto, sin mi ex, no existirían mis niñas -probablemente habría otras, pero no éstas, ¿se imaginan qué lío si me despertara sin ningún recuerdo de su padre o cómo las concebí? ¿Tendría delirios de Virgen María? Resulta bastante inquietante, la verdad. Definitivamente, ver “Eternal sunshine of a spotless mind” puso las cosas en perspectiva y respondió algunas preguntas.

Por cierto, Joel y Clementine vuelven a conocerse al final de la película (o principio... ya sé, es complicado) y se enamoran otra vez. Déjenme decirles que esa parte no provocó ningún tipo de déjà vu, por suerte.




How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d.

Eloisa to Abelard
Alexander Pope



¡Cuán feliz es el destino de las inocentes vestales!
Olvidando el mundo, por el mundo olvidadas.
¡Eterno resplandor de la mente inmaculada!
Aceptada cada plegaria, y abandonado cada deseo.

domingo, 14 de marzo de 2010

5

Supernatural

Saben, en febrero prácticamente no hice nada productivo, haraganeé de lo lindo y aproveché mis vacaciones. Pensaba replanificar mis cursos, ordenar el escritorio, limpiar el galpón, escribir en EriSada y muchas cosas más, pero al final terminé mirando mucha televisión online y durmiendo todo lo que pude (y lo mejor es que no me siento nada culpable). Pero lo más destacable de todo ese ocio fue que tuve tiempo para mirarme cuatro temporadas completas, y lo que va de la quinta, de ‘Supernatural’.

Para los que se están preguntando qué hago hablando sobre ‘Supernatural’ cinco años después de que empezara la serie, ténganme paciencia, para mí es cuasi-nueva y me ha gustado mucho así que tengo que desahogarme. Recuerden que en mi ciudad el cable apesta, y nunca tuve la fortuna de tener el canal Warner; recién este verano, debido a los motivos que mencioné, pude realmente disfrutar ‘Supernatural’. Hasta entonces solo había pescado algunos capítulos sueltos cuando visitaba a mis padres en la capital del país, y no había sido suficiente para apreciar lo que es la serie. Pero ahora no me quejo, haber visto todas las temporadas así, una detrás de la otra, tiene la ventaja de tener la imagen completa bien clarita.

Bueno, mejor empiezo por el principio. Para quienes no la conozcan, alguno habrá, les diré que ‘Supernatural’ es una serie estadounidense estrenada en el año 2005, que va por la quinta temporada y ya está confirmada para una sexta. El creador de la serie es Eric Kripke y fue producida primero por la Warner Bros. y ahora por CW Television.

Según la Wikipedia,

‘Supernatural’ describe las hazañas de los hermanos Sam y Dean Winchester, interpretados por los actores Jared Padalecki y Jensen Ackles respectivamente, quienes viajan a diversos sitios de Estados Unidos, a bordo de un Chevrolet Impala de color negro y modelo 1967, investigando y combatiendo sucesos paranormales e inexplicables, muchos de ellos basados en leyendas urbanas de la cultura estadounidense, además de criaturas sobrenaturales clásicas, tales como vampiros, licántropos y fantasmas.

Leído así, parece la típica serie del ‘monstruo de la semana’, MotW (Monster of the Week) – lo que no esta mal, son muy disfrutables esos programas– pero ‘Supernatural’ excede eso. En mucho. Y les voy a explicar por qué.

Primero que nada, me pareció que los elementos cinematográficos son de muy buena calidad, más parecidos a los de una película que a una serie: los efectos especiales están bien logrados, el sonido es bueno, la banda sonora es genial y bastante original: Metallica, Scorpions, AC/DC, Def Leppard, Black Sabbath... ¿notan una tendencia ahí?, y la fotografía, sobre todo la elección de colores, le da el ambiente adecuado.

Por otra parte, en mi opinión, la actuación de los protagonistas es más que destacable; creo que Jensen Ackles, en especial, fue creciendo en los años que lleva rodando la serie hasta convertirse en un muy buen actor. Jared Padalecki trabaja bien también, pero Jensen se lleva los laureles (que no me maten los fans de Jared ahora). Además, que ambos sean hombres preciosos, no le quita nada... ¡que no está nada mal recrear un poco la vista! También hay un muy buen trabajo en los actores secundarios, como John Winchester, el padre de los chicos (Jeffrey Dean Morgan), Bobby Singer el cazador (Jim Beaver), Ruby la demonia traicionera (Genevieve Cortese), Castiel el ángel rebelde (Misha Collins), Chuck Shurley el novelista profeta (Rob Benedict) y muchos otros... han sido cinco temporadas ya.

Y por último lo más importante: la historia. La historia es buena, sólida, los eventos van ocurriendo sin sentirse forzados, la continuidad está muy cuidada: los argumentos encajan, se enganchan con cosas que pasaron en temporadas anteriores, o las explican. Y sobre todo, la historia evoluciona, en el sentido de que va mejorando.

‘Supernatural’ ya no es el de la primera temporada, donde sí se podría haber considerado una serie MotW. Los guionistas fueron dejando atrás las historias unitarias para concentrarse más en la 'big picture', como dirían en inglés, y sobretodo en los hermanos, y la relación entre ellos, en sus personalidades tan diferentes y la forma en que se acoplan (la química en la pantalla entre Ackles y Padalecki hizo posible esto, creo yo, es excelente la forma en que nos hacen creerlos hermanos realmente). Eso no quiere decir que no se puedan ver los capítulos sueltos, ‘Supernatural’ tampoco es una telenovela, pero el arco argumental es elaborado y avanza, introduciendo nuevos elementos de forma magistral cuando pensamos que ya lo sabíamos todo.

Bien, no quiero relatar argumentos, cinco temporadas de una serie compleja como ésta no se pueden concentrar en un post sin hacerlo largo y tedioso, y sobre todo, sin sentido. Los que siguen la serie seguro me entenderán (díganme por favor si están de acuerdo conmigo en mis apreciaciones), y quienes no la conocen, se las recomiendo. Si les gustan las series con elementos de terror y sobrenaturales (valga la redundancia), descárguenla, mírenla online, o descubran en qué canal pasan capítulos viejos, lo que prefieran, pero ‘Supernatural’ es un debe que se merecen tener del lado del haber.






Sam : Jess and Mom-they're both gone. Dad is God knows where. You and me, we're all that's left, so if we're gonna see this through, we're gonna do it together.

Dean : Hold me, Sam. That was beautiful.

miércoles, 10 de marzo de 2010

6

¿Gatos artistas?

Son inteligentes los gatos? Sin la menor duda. ¿Son arteros, cariñosos cuando quieren, indiferentes si les sirve y se saben comprar a su amo/siervo? Seguro. Pero... ¿son artistas? Ahí ya me entra la duda. Mi gata Flor se cree cantante de ópera, pero fuera de eso, no ha demostrado la más minima vocación artística hasta ahora; es más, toda mi vida he estado rodeada de gatos (hoy en día cuatro, creo que me olvidé de contarles que Flor tuvo cría) y ninguno de ellos demostró inclinación hacia las artes tampoco.

Sin embargo, hace muy poco me encontré en la red con este libro:

Why Cats Paint“Why Cats Paint – A Theory of Feline Aesthetics” (Por qué pintan los gatos – una teoría de la estética felina) no es un libro nuevo, se editó en el año 1994 y su crítica anda rondando la red desde entonces. Algunas personas creen a pie juntillas que es real y en cualquier momento crean una religión nueva, otras se ríen a carcajadas de las primeras, y algunas, como yo, investigan un poco para decidir por sí mismas.

Partiendo de la base de que las demarcaciones territoriales de los gatos tienen asimismo una motivación estética, los autores Burton Silver y Heather Bush nos muestran en su libro la obra de varios gatos artistas (no de artistas que pintan mininos en su obra, sino de la obra de mininos que pintan). El texto está escrito por Burton (los gatos pintarán, pero por ahora no escriben) y las fotografías son de Heather, ambos autores bien conocidos en Nueva Zelanda, con varios libros publicados aparte del que nos ocupa.

Como introducción, Silver y Bush presentan un muy elaborado y semi-plausible racconto de gatos pintores, empezando en el antiguo Egipto, con fotos de gatos momificados aferrados a sus papiros, hasta pergaminos iluminados de la Edad Media y afiches del siglo XIX que retratan creativos felinos en plena tarea. Siguiendo este detalle histórico, hay páginas y páginas describiendo diferentes gatos artistas, cada uno con su estilo propio. Nos muestran a los animales en pleno trabajo, con sus patitas coloreadas creando pinturas. Las fotografías son maravillosas, los gatos son hermosos, y las ‘obras de arte’ también... una cruza entre Jackson Pollock y Van Gogh.


Pero no es tan simple la cosa, ‘Bootsie’ es trans-expresionista y ‘Charlie’ realista periférico, la gatita ‘Ginger’ es neo-sinteticista y ‘Tiger’ es reduccionista espontáneo. ‘Smokey’ tiene preferencia por las escenas rurales románticas y ‘Pepper’ pinta retratos, sobretodo de su novia Venus. Y en la fotografía debajo, vemos a ‘Princess’ retratando a Boris, su compañero de juegos, y prestando especial atención al verde en su collar.



También había referencias a un museo muy particular: el Museo de Arte No Primate o MONPA (Museum Of Non-Primate Art). El sitio parecía muy auténtico, pero leyendo con más atención, resulta que no cuenta con una dirección física concreta y presenta exhibiciones del tipo de: Poesía y prosa de las huellas paquidérmicas’ o ‘Termitas, su arte y arquitectura’.

Muy raro. Mi sentido arácnido estaba sonando demasiado fuerte ya para no prestarle atención. Usted, ¿no desconfiaría?

Lo que finalmente me convenció fue un mail que me llegó hace muy poquito con fotos de gatos pintados. Exacto, esta vez los gatos no estaban frente al lienzo sino que eran el lienzo. Las fotos procedían de, oh casualidad, otro libro de Silver y Bush: “Why Paint Cats – The Ethics of Feline Aesthetics” (Por qué pintar gatos – la ética de la estética felina).

Esto ya era demasiado, poniendo ambos libros, uno al lado del otro, es evidente la broma. Sin hablar que Snopes.com (el sitio obligado para descubrir farsas en Internet) tiene toda una entrada sobre ambos libros, tildándolos claramente de falsos, o sea, los libros existen, pero la información es falsa y las fotos son manipuladas (admirablemente).

Chapeau a los artistas (humanos) que diseñaron y ejecutaron esta farsa tan lograda, y que se las arreglaron para vender miles de dólares en libros en el proceso. Cuando sea grande, quiero ser como ellos.




“Why Cats Paint – A Theory of Feline Aesthetics”
Burton Silver and Heather Bush
Ten Speed Press, 1994


“Why Paint Cats – The Ethics of Feline Aesthetics”
Burton Silver and Heather Bush
Ten Speed Press, 2006




































Personalmente, me gustan los gatos zodiacales, ¿a ustedes?

lunes, 8 de marzo de 2010

5

 De vuelta a clases

Bueno, empezaron las clases. Ya tuve mi primer experiencia con los chicos de este año, y esta vez el viaje inaugural fue con un grupo del turno nocturno de mi liceo (adultos, principalmente). Volví a casa cansada, contenta -no hay caso, la docencia es lo mío- y con esa sensación de ‘ya está, ya empecé, ahora a bailar que falta un trecho’ .

Creo que era precisamente esa sensación la que necesitaba para volver a escribir en EriSada. Se pasó Febrero y me perdí, no tenía ganas de nada más que dormir (lo malo es que estoy mejor de mi anemia, así que esta vez no tenía chivo expiatorio), y la verdad, creo que hice poco más que eso. Mientras tanto, mis lectores fieles me siguieron leyendo y recibí muchos visitantes nuevos gracias a la distinción que me otorgó Yenodeblogs al nombrarme ‘Bloguera Feliz’ ¡Yay!! Me encantó. Muchas gracias a Yenodeblogs nuevamente, y muchas gracias a todos los que me visitaron, así como una disculpa por no haber escrito mucho este mes.

Ahora que ya superé la etapa de ‘ya está, ya empecé, ahora a bailar que falta un trecho’ , prometo volver a presentarme por estos lares con mis escritos. Palabra de exploradora, que nunca fui pero suena bien.

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