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miércoles, 30 de noviembre de 2011

26

Mentiras sin complejos 2

Cal: You're a terrible liar.
Gillian: Normal people think that's a good thing.
Cal: Are you saying I'm not normal?
‘Lie to me’


El arte de mentir bien depende de tres puntos; si los dominan, nadie se dará cuenta de que son unos mentirosos redomados:



• Mentir solamente cuando es imprescindible,
• alejarse lo menos posible de la verdad,
• y tener muy buena memoria.


Lo de la buena memoria es fundamental (punto tres), todos sabemos que las mentiras tienen patas cortas, y para recordarlas bien, lo mejor es mentir pocas veces y poco (puntos uno y dos). Habría un cuarto punto, pero es relativo: ‘no creer tus propias mentiras’; y digo relativo, porque si bien creerse las mentiras sería un delirio, si se las creen, seguro engañan al polígrafo, a Tim Roth en ‘Lie to Me’ y hasta a San Pedro en la Puerta.

Pues bien, teniendo en cuenta lo anterior, intenté inventar mentiras verosímiles y elegir verdades increíbles (pero créanme, son verdad). Creo que no lo hice tan mal, porque nadie acertó a las tres :)



1- No aprendí a nadar. Mentira. La natación es el único deporte en el que fui más o menos buena, nada espectacular, pero hasta llegué a competir de niña. Incluso hoy en día, la hidrogym es la única gimnasia que tolero.

2- Casi nunca escucho música. Verdad. Increíble pero cierto, solo escucho música en el auto, y creo que porque no se puede hacer otra cosa. Ni siquiera tengo radio en mi casa, y no es que no la disfrute, lo hago... las pocas veces que me acuerdo de escucharla. Sí, sí, soy un bicho raro. Ya sé.

3- Mi primer beso fue a los 23 años. Verdad. Mi primer beso, mi primer novio, mi primera vez... todo a la avanzada edad de 23 años. Y no me pregunten qué había estado haciendo hasta ese momento, que ni yo sé (mentira, sé: leyendo, mirando televisión y yendo al cine; era una friki total). Pero no se preocupen, he desquitado el tiempo desde entonces :)

4- Si se dieran las condiciones, tendría otro hijo. Mentira. La única condición que tendría que darse para que yo tuviera otro hijo, sería retroceder en el tiempo unos 13 años, antes de que naciera mi segunda niña, y como eso es imposible: ni ahí, más hijos no quiero, que además ya estoy vieja para mandar cartitas a París, aunque siga practicando caligrafía.

5- Todavía tengo la mayoría de las muñecas con que jugaba de niña. Mentira. Nunca jugué con muñecas, no me gustaban; yo era de las niñas que viven subidas a los árboles, haciendo experimentos o inventando travesuras. Lo único que conservo es un osito apolillado que ni sé cómo sobrevivió a aquellos años.

6- No me gustan las golosinas; no como caramelos, chicles o chocolate. Verdad. No me apetecen, para mí es como si no existieran, como mucho puedo comer algo de chocolate amargo cada muerte de obispo... ¡gracias a dios!! Porque si aparte de todo me gustaran las golosinas, ¡sería el doble de gorda!


¡Gracias por participar!!!

viernes, 25 de noviembre de 2011

19

Mentiras sin complejos

"Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira..."
Joaquín Sabina




Si bien los versos de Sabina son perfectos, hoy voy a tratar de mentir sin complejos y decir verdades que parezcan mentiras.


No, no de esas mentiras que la gente quiere oír, como: “ese jean te adelgaza” (por eso nunca uso jeans) o “cantás muy bien” (por eso nunca canto), sino de las de verdad.


Hace un tiempo me encontré este meme en el blog de alcorze -y luego en varios más- y me pareció muy divertido, así que por fin decidí sumarme. La cosa es sencilla, por mi parte debo decir seis cosas sobre mí: tres verdades y tres mentiras, y por la suya, deben intentar diferenciar las falsas de las reales, ¿se animan?

Bueno, aquí vamos:

1- No aprendí a nadar.
2- Casi nunca escucho música.
3- Mi primer beso fue a los 23 años.
4- Si se dieran las condiciones, tendría otro hijo.
5- Todavía tengo la mayoría de las muñecas con que jugaba de niña.
6-
No me gustan las golosinas; no como caramelos, chicles o chocolate.

Veamos cómo les va. Las respuestas se las daré en la próxima entrada ;)

domingo, 20 de noviembre de 2011

17

Listas

En el instituto tenía una compañera que era fanática de las listas: hacía listas para todo, desde las tareas de estudio hasta lo que haría en la semana, el mes y el resto de su vida, creo... También llevaba una agenda, obviamente, y si algo no estaba anotado en ella, simplemente no había pasado. Decía que las listas la ayudaban a estar al día con sus metas y sueños... pfff, todo muy poético pero era una tipa insoportable.

Mi compañera era obsesiva, indudablemente, pero sin llegar a esos extremos, sé que mucha gente se maneja muy bien con las listas, y que mucha otra gente estaría perdida sin sus agendas, y la mayoría de las veces, esos dos grupos de gente se superponen.To Do list

Para mí es es imposible. Soy demasiado desorganizada para listas y agendas. Las veces que intenté llevar una agenda (y les aseguro que lo intenté), me olvidaba luego de abrirla para saber qué tenía que hacer. No puedo planificar un menú semanal, mucho menos lo que me voy a poner al otro día; si hago una lista para el supermercado, seguro me dejo el papelito en casa, y nunca me acuerdo de cargar nafta (lo que me ha costado mis buenas caminatas hasta la estación de servicio). De lo único que no me olvido es de pagar las facturas en fecha, pero eso no es por organizada, es que mi economía no tolera las multas por retraso ;)

To list or not to list. That is the question...


Por todo esto me sorprendí mucho cuando encontré una lista en el blog de M&S que parecía escrita para mí, porque coincido con la mayoría de sus puntos, así que robé descaradamente (los puntos con los que me identifico más, no la lista), y le agregué algunos propios.


Supongo que me gustó porque es más general que una lista de compras o una agenda de reuniones, ¿verdad? Además, como soy contra, es una lista de cosas que no debo hacer, y que no siempre cumplo...


Not to do list:Not to Do list

-No tomes a nadie por sentado.
-No te guardes ningún 'te amo'.
-No pienses mucho antes de hablar.
-No hables más de lo que escuchás.
-No mates ningún alumno (no, ni a ese).
-No mates ningún hombre (no, ni a ese).
-No te cierres a los cambios inesperados.
-No te creas que te las sabés todas.
-No te creas todos -o del todo- los elogios.
-No confíes en la gente que no te devuelve la sonrisa.
-No hagas aquello que no desearías que te hicieran a ti.
-No hagas listas que no vayas a -al menos- intentar seguir.

Díganme, ¿ustedes tienen su propia lista?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

28

Delincuentes oníricos

Antes que nada, déjenme explicarles el concepto de ‘delincuente onírico’. Estoy hablando de esa gente que les hace alguna afrenta espantosa en un sueño, como explicar sus hábitos de limpieza o robarles el novio. Seguramente todos han tenido este tipo de sueños alguna vez, ¿no?

Pues bien, esta mañana me desperté luego de un persistente, inquietante y fastidioso sueño en el que mi hija no sólo le daba una copia de la prueba de inglés a sus compañeros de clase (su profe y yo trabajamos en coordinación, así que la prueba es común), sino que les decía que yo dejaba

¡los delincuentes oníricos deberían pedir perdón por la mañana!

hacer trampa y les daba consejos sobre cómo hacerlo... ¡y luego se negaba rotundamente a pedirme disculpas!

En esta parte de la historia -vaya a saber por qué- Elisa me convidaba con una torta de chocolate deliciosa, pero eso no me hacía sentir mejor, ni en el sueño, ni cuando desperté. Todavía estoy fastidiada con ella, y más aun porque no puedo vengarme por su traición, o al menos exigirle una disculpa. Porque los delincuentes oníricos deberían pedir perdón en la mañana, ¿verdad?

Sí, sí, ya sé que me van a decir que no es su culpa lo que pase por mi cabeza. Pero evidentemente existe alguna razón para que mi subconsciente esté tan enojado con mi hija que invente historias intrincadas en las que me hace maldades. (Y si voy a ser sincera, sé muy bien por qué estoy tan fastidiada: Elisa se llevó tres materias a examen, grrrrr. ¡Tres!!! Si lo único que tiene que hacer es estudiar, ¡cómo es posible!!!)

De cualquier manera, cualquiera fueran los motivos, la respuesta es sí, los delincuentes oníricos deberían pedir perdón en la mañana, preferentemente con una porción de una exquisita torta de chocolate.



torta de chocolate que NO disminuye culpas

lunes, 14 de noviembre de 2011

23

Lemon bars

Saben, cuando me aburro, siempre se me antoja cocinar. Corrección... Siempre se me antoja comer, y más específicamente, comer productos horneados (así estoy). Claro, una puede ir a la panadería y gastar en bizcochos, o un trozo de torta de chocolate o de pascualina... Pero lo casero es siempre mucho mejor, ¿verdad? Aparte, me encanta cocinar.

El tema es que si cocino, como, entonces intento controlarme y hacerlo solamente cuando tengo visitas o cuando puedo llevar mis ‘producciones’ al liceo al otro día. Ayer por suerte las tres condiciones se dieron, estaba aburrida, mi amiga Flavia venía en la tarde, y mis compañeras seguro apreciarían mi entusiasmo hoy, así que... ¿qué podía yo hacer?

Cocinar, obviamente.

Como tenía muchos limones, busqué algo cítrico y me encontré con la receta de estas ‘lemon bars’ deliciosas:

Lemon Bars

Masa:
1 taza de manteca o mantequilla
1 ¾ tazas de harina
¾ taza de azúcar impalpable o glass

En un bol, mezclar la harina y el azúcar, agregar la manteca en pedacitos y despedazar hasta que quede una textura como de miguitas. Presionar la preparación en el fondo de una tortera previamente enmantecada y enharinada. Hornear por 20-25 minutos.

Crema:
1 ½ tazas de azúcar común
¼ taza de harina
1 cuchta. de polvo de hornear (levadura de repostería)
4 huevos
½ taza de jugo de limón

Combinar la harina, azúcar y polvo de hornear en un bol. Agregarle los huevos ligeramente batidos y el jugo de limón. Mezclar bien y verter sobre la masa tibia. Hornear por otros 20-25 minutos.

Una vez frío, espolvorear con azúcar impalpable y refrigerar antes de cortarlo en barras.

Afortunadamente, mi receta tuvo mucho éxito (es que son deliciosos), aunque la proxima vez usaré una tortera un poco más chica para que queden más altitas (de aproximadamente 20 x 30 cm creo que estará bien). A mi amiga Flavia le encantaron, mis compañeras del liceo se las devoraron y hasta las complicadas de mis hijas me las elogiaron, ¡y eso es mucho decir!!





Recetas Originales:
Lemon Bars de Bakerella

martes, 8 de noviembre de 2011

20

Indagaciones

Esta mañana, mientras cepillaba el pelo demasiado largo de Alessa para ir a la escuela (creo que quiere competir con Rapunzel), se me ocurrió hacer algunas indagaciones discretas...

“Vi un libro de animales muy lindo el otro día, ¿le gustará a tu primo?”
“Claro, pero el cumple de Bruno ya pasó.”
“Ya sé, pero a lo mejor para regalo de Navidad...”
“Pero mamá, ¡si de eso se ocupan Papá Noel y los Reyes!”

Su respuesta fue lapidaria, pero maté dos pájaros de un tiro: ya sé qué dejarle a mi sobrino en el arbolito y que mi hija sigue creyendo en sus seres mágicos a pesar de sus 10 añitos.


Y no, no se está haciendo la viva para seguir recibiendo regalitos, está convencida, ¡le hubieran visto la cara!

viernes, 4 de noviembre de 2011

14

Fangbanger

“Cada vez que veo ‘Crepúsculo’ y miro a mi novio, me viene el bajón.”
“¡Fah! Un novio vampiro estaría de más.”


(conversación escuchada en el corredor del liceo)


O sea que, básicamente, mis alumnas están decepcionadas de que sus novios no sean peligrosas criaturas inmortales que ansíen beberse todo su torrente sanguíneo. Es más, si lo fueran, lo más probable es que felizmente les ofrecieran sus cuellos. ¿Qué dice eso acerca de las mujeres?

¿Pero saben lo peor? Si Ángel o Spike fueran reales, yo también sería una fangbanger. Toda la vida ;)



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